La belleza de esta actividad es que es muy escalable. Funciona tanto para grupos reducidos de 10 personas en un ambiente íntimo, como para grandes convenciones de más de 100 asistentes. Para grupos grandes, la logística se adapta: se pueden crear estaciones de cata múltiples o contar con un equipo de sumilleres para garantizar que la atención sea personalizada y todos disfruten de la experiencia. No hay un límite estricto, solo ajustar los recursos.